El turismo náutico tal como lo define la Ley de Fomento Turístico de 2010 comprende el conjunto de servicios ofrecidos en contacto con el agua a los turistas náuticos, incluyendo, pero no limitado a:
El arrendamiento o fletamento de embarcaciones a turistas con fines de ocio, recreación o educativos, incluidas las excursiones.
El arrendamiento de botes pequeños, motos acuáticas, kayaks, veleros u otras embarcaciones similares, motorizadas o no, a huéspedes de un hotel, condo-hotel, multipropiedad o club vacacional, ubicado
El funcionamiento de un programa integrado de arrendamiento de buques.